Destacadas de CiudadOriental.comSDE

(Video)En Mendoza, los niños caminan descalzos entre agua sucia mientras esperan soluciones

Brisas del Edén y Los Alifonso denuncian abandono, falta de drenaje y promesas municipales sin cumplir

Por Cinthia Polanco

Santo Domingo Este. – Las presidentas de juntas de vecinos Wanda Rosso y Mirian Rojas alzaron la voz para denunciar la situación crítica que atraviesan las comunidades de la calle 8 del sector Brisas del Edén y Los Alifonso, en Mendoza.

Allí no hay transformadores suficientes ni lámparas. La oscuridad es parte del paisaje. Pero tampoco hace falta que pase un ciclón para que todo colapse. Basta un aguacero.

Cada vez que llueve, la calle se convierte en un río de agua sucia, cargada de tierra y basura, que entra sin permiso a las casas, inunda los ajuares y deja pérdidas que nadie repone. Los residentes ven cómo el nivel sube, cubre salas y habitaciones inundando  todo a su paso.

Y cuando la lluvia se detiene, el calvario apenas comienza.

El agua puede permanecer varios días estancada en los charcos que se forman por los hoyos de calles sin pavimentar. Cuando finalmente baja, lo que queda es un lodazal. La vía se vuelve intransitable, llena de cráteres, sin contenes, convertida en una trampa para peatones y motoristas. El barro se apodera del entorno y, cuando por fin seca, las calles quedan polvorientas, levantando nubes de tierra que también afectan a los residentes.

Mirian Rojas, presidenta de una de las juntas de vecinos, explicó que el año pasado ganaron en el Ayuntamiento de Santo Domingo Este un presupuesto participativo de 400 mil pesos para la construcción de un filtrante y un colector. Sin embargo, advirtió que ese monto no resuelve el problema estructural que padecen.

“Tenemos muchos problemas críticos en las diferentes comunidades. Necesitamos que vengan en auxilio”, expresó.

Puede interesarle:  Presidente Luis Abinader anuncia inicio de auditorías a gestión pasada

Señalan que en la calle ocho —como muestran las fotografías— cada vez que llueve el agua vuelve a cubrirlo todo.

Las imágenes son contundentes: niños y padres cruzando con el agua por encima de las rodillas, mochilas al hombro, abrazados para no caer. Los pequeños tienen que quitarse los zapatos y caminar descalzos, con los pies hundidos en agua turbia, para poder llegar a la escuela. Lo mismo ocurre al regresar a sus hogares.

Mientras esperan respuestas concretas, las comunitarias se mantienen en pie de lucha, organizando operativos médicos para paliar las enfermedades que provoca el agua estancada y la contaminación.

“Cada vez que llueve es lo mismo. El agua entra a las casas y los muchachos no pueden ni salir”, repiten residentes cansados de promesas.

En el video se observa cómo quedan las calles después de la lluvia: lodo, hoyos y abandono. En las fotografías se evidencia la magnitud de la inundación y las vicisitudes que enfrentan los residentes, especialmente los niños que solo quieren estudiar.

Brisas del Edén y Los Alifonso ,están exigiendo lo básico: drenaje, calles dignas y luz.

Compartir:
Botón volver arriba