
Por Cinthia Polanco
Santo Domingo Este.– Moradores del sector El Caliche Villa Duarte Simonico piden a las autoridades que vayan en su auxilio mientras el agua los arropa tras las lluvias de la tormenta Melissa
Las intensas lluvias provocadas por la tormenta tropical Melissa han dejado al descubierto, una vez más, el abandono en que viven cientos de familias del sector El Caliche Villa Duarte, Santo Domingo Este.
El video grabado en la zona muestra la realidad sin maquillaje: calles convertidas en ríos, casas totalmente inundadas, y familias que han tenido que salir con lo poco que pudieron rescatar.
“¡Miren esto, miren cómo está la laguna de Villa Duarte, todo inundado!”, grita un vecino mientras señala la cantidad de agua que cubre calles y casas.
La gente asegura que esta es la zona más vulnerable que hay y que, pese a eso, ninguna autoridad ha aparecido por el lugar.
“¡No se ha visto las autoridades aquí dentro, no vienen a nuestro auxilio!”, exclama un residente con la desesperación marcada en el rostro.
Denuncian una cloaca tapada
“¡Una clauaca que nadie viene a destapar,!”, dice otro, indignado.
Las aguas negras arrastran basura y corren libremente entre las casas, destruyendo muebles, colchones y todo lo que encuentran a su paso.
“Estamos llenos, llenos totalmente, inundados por toda la esquina. ¡Esto da vergüenza, las autoridades no vienen! ¡Son unos abusadores!”, denuncian los moradores, mientras muestran cómo las familias son desalojadas porque el agua ya se les metió hasta dentro.
El llamado va directo al presidente Luis Abinader:
“¡Presidente, haga algo, mijo! ¿Qué es lo que estamos pagando con este nuevo gobierno? ¡No deje que estos funcionarios suyos se roben todo el dinero, coño, y no hagan nada por nosotros!”.
Los vecinos aseguran que los políticos “solo bajan cuando quieren votos”, que se la pasan “haciendo vainas por allá arriba”, mientras Villa Duarte se hunde cada vez que cae un aguacero.
“Miren por dónde me da el agua, que casi me tapa, Dios mío”, se escucha decir a un hombre que apenas puede mantenerse en pie.
Otros gritan entre sollozos: “¡Ayúdenos, que nos vamos a morir, ayúdennos, Dios mío, Padre Santo!”.
El barrio El Caliche de Villa Duarte vive una emergencia real tras el paso de la tormenta tropical Melissa, mientras los moradores siguen esperando —una vez más— que alguien del gobierno se atreva a mojarse los pies y entrar a socorrerlos.
