
Por Ronny Velásquez /CiudadOriental
Santo Domingo Este.- El Faro a Colón, uno de los monumentos más emblemáticos y simbólicos del municipio y del país se encuentra en un estado lamentable.
El entorno del Faro, ubicado en la avenida Boulevard del Faro, se ha convertido en una gran selva tropical descuidada, poniendo en peligro a cientos de ciudadanos que utilizan esta área para ejercitarse.
- Puede interesarle:Municipio SDE ahogado en basura “La inacción y el interés personal de los regidores de la oposición”
Además, esta área es un lugar de interés para miles de turistas que visitan el monumento cada año.

Este retroceso en la calidad de los servicios y el mantenimiento del área es alarmante y refleja una falta de compromiso y responsabilidad por parte de las autoridades locales.
La vegetación descontrolada no solo arruina la estética del lugar, sino que también representa un peligro tangible para la seguridad de los visitantes.
Caminos invadidos por maleza, iluminación deficiente y falta de mantenimiento básico son síntomas de una dejadez que no podemos permitir.
El Faro a Colón no es solo un punto de referencia para los dominicanos, sino también un importante atractivo turístico.
Su abandono tiene un impacto negativo no solo en la percepción de los turistas, sino también en la economía local, que se beneficia del flujo de visitantes.
Cada turista que se lleva una mala impresión del Faro es una oportunidad perdida para promover nuestra historia y cultura.
La situación actual parece un retroceso en todos los servicios que deberían garantizar un espacio limpio, seguro y agradable.

Es de urgencia que las autoridades municipales tomen medidas inmediatas para restaurar y mantener adecuadamente el entorno del Faro a Colón.
No se puede permitir que un lugar de tanto valor histórico y cultural se convierta en un espacio peligroso y desagradable para los ciudadanos y turistas.
El llamado es claro: debemos actuar ahora para preservar el Faro a Colón y su entorno. La inversión en su mantenimiento y seguridad es una inversión en nuestra historia, nuestra cultura y nuestro futuro.
No podemos permitir que la negligencia y el abandono continúen degradando un lugar tan significativo para nuestra identidad nacional.
