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Entran «como perros por su casa» y provocan aborto a una secretaria

¿Por qué el regidor Alfredo Pichardo dice que al área de los regidores muchos van «como perros por su casa»? ¿Cuáles peligros encierran esa conducta?

Por Robert  Vargas
Hace apenas unos días, un individuo llegó hasta la oficina del regidor Julio Decamps, del Partido Revolucionario Socoal Demócrata, (PRSD), y la emprendió contra la secretaria del concejal, al punto de que parecía que la golpearía a puñetazos.

Aquella funcionaria estaba indefensa ante la agresividad del individuo que reclamaba ver a Decamps, quien  en ese momento no estaba en el Palacio Municipal.

El individuo estaba cada vez más agresivo y, por desgracia para ella, el único policía municipal de servicio en esa área, había sido llamado a otro lugar.

Finalmente, el hombre se marchó, pero hace dos días, fruto de la crisis de nervio que padeció ante la brutal agresión, la Secretaria de Julio Decamps padeció un aborto.

Ella estaba embarazada.

Otro día, tras una sesión de casi tres  horas de duración, los regidores se disponían a almorzar en el comedor del Ayuntamiento, en el segundo nivel del Palacio Municipal.

Es costumbre que todos vayan al comedor juntos para socializar.

Sin embargo, algunos de sus seguidores se  percataron de que el servicio de comida prepara platos adicionales que, por lo general, se los regalan a los visitantes.

El asunto es que ahora, cada día de sesiones, una multitud que va supuestamente a ver los debates, se deriva hacia el lado del comedor y tienden a arrasar con todo.

Lo peor es que tras finalizar la penultima sesión, el personal femenino del Concejo de Regidores que cuidaba que  esa multitud no ingresara al comedor a devorar el almuerzo de los concejales, fue atropellada por el grupo cuando dos regidores  del PRM,  practicamente dijeron «entren tó»,  y se produjo el caos total.

En otra ocasión, un día cualquiera, un activista político amenazó con lanzarse al vacío desde el cuarto piso porque, supuestamente, el alcalde le había incumplido promesas de campaña.

Mientras que, al aproximarse el día de pago o cuando a los regidores les entregan los tickets para el combustible, el segundo nivel del Palacio Municipal se llena de gentes buscando «tickets para gasolina», aunque no tengan vehículos.

Sencillamente, los concejales están sometidos al acoso de multitudes que no van al Palacio Municipal a tratar problemas de su comunidad, sino en plan de «pica picas», similares a los «moscas» que asaltan los camiones del Plan Social que transportan bolsas de comidas.

Esto ha convertido, poco a poco, el segundo nivel del Palacio Municipal en un lugar en extremo inseguro para que los regidores puedan trabajar y reunirse con munícipes que llevan los problemas de sus comunidades.

Los «pica picas» parece que lo han tomado por asalto.

Esto y muchos otros hechos no detallados aquí, explican la súplica pública del Concejal Alfredo Pichardo para exigir respeto a la solemnidad del lugar y el establecimiento de mayor seguridad para evitar que esos «pica picas» entren a su espacio de trabajo «como perros por su casa».

También se entiende porqué algunos regidores prefieren reunirse con sus seguidores y los munícipes fuera del Palacio Municipal porque, por ahora, la situación es cada día peor con «pica picas» que no les importa  provocar un aborto a una secretaria.

Todo eso seguirá así hasta que un día…Bueno, ya usted sabe.

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