
Llaverías busquen a San Vicente de Paúl.
Por Plinio Llaverías
La deficiencia de la gestión municipal en Santo Domingo Este queda a la vista de todos. El 25 de mayo de 2025 se ordenó retirar la estatua de San Vicente de Paúl para su restauración. Lo que pudo resolverse en 30 días lleva ya nueve meses, y aún no hay indicios de su reposición.
La incompetencia es evidente: se trata de un símbolo de fe y servicio, y su ausencia es un irrespeto tanto a la comunidad como a la Iglesia Católica. ¿Será que para quienes hoy dirigen el Palacio Municipal la restitución de la estatua no representa nada? ¿O acaso se niegan a rendir tributo a la doctrina católica y a la obra de San Vicente de Paúl?
La Iglesia Católica, a través del padre Gregorio Alegría de la Parroquia San Vicente de Paúl, ha estado involucrada en el proceso de supervisión de la restauración. Sin embargo, la demora prolongada ha generado malestar entre los feligreses, quienes consideran que mantener la estatua ausente es una falta de respeto hacia la memoria del santo y hacia la comunidad creyente que lo venera. Para ellos, San Vicente de Paúl no es solo una figura religiosa, sino un símbolo de compasión y servicio a los más necesitados, valores que hoy parecen ignorados por la gestión municipal.
El pueblo no olvida. La Iglesia tampoco. La restitución de la estatua es un acto de justicia y reconocimiento que no puede seguir siendo postergado