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Los pecados de Adán Peguero por los que quieren sacarlo del INPOSDOM… (y ninguno es por corrupción)

Aunque parezca raro, en RD la eficiencia administrativa es perseguida y vista "con sospecha"

Por Robert Vargas
De manera extrañamente coordinada y simultánea, en las redes sociales fue desplegada, durante varios días, una feroz campaña con la que se ha pretendido mostrar a Adán Peguero como si fuera un «monstruo» que ama a su esposa, y que sería un incapaz y desordenado administrador que habría puesto en juego «la soberanía» de una parte de República Dominicana.

A él se le atribuyen muchas cosas, y otras no son mencionadas, pero subyacen en la narrativa que se ha construido metódicamente en su contra para lograr que el presidente Luis Abinader lo destituya del cargo.

Si esto último ocurre, es seguro que todos los problemas del país se terminarán y se pasará la página en busca de otro malvado preferido.

Veamos algunos de esos «hechos» o situaciones «graves» que afectan a Adán Peguero y por los que debe ser destituido del INPOSDOM, para abrir las puertas a una «nueva era de felicidad» en esa institución.

Primer pecado

Adán Peguero es un «jodido negrito» que, en base a sus esfuerzos, capacidad, inteligencia y tenacidad pudo inscribirse en la escuela primaria, seguir al nivel medio; y llegar a la universidad donde se hizo no de una carrera profesional, sino de tres, todas becadas en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.

Avalancha de noticias falsas en las redes contra Adán Peguero parecen tener un centro bien coordinado

¿Cuántas personas nacidas en barrios pobres, como San Luis, logran superar la barrera de la educación básica; de estos cuántos pueden ir «al liceo»; y de este grupo cuántos llegan a la Universidad y, más aún, cuantos concluyen una carrera con máximas calificaciones.?

Pero Adan Peguero no solo es un «jodido negrito», sino que, además, es de estatura baja y tiene nariz de fronono.

Tiene mucho más preparación técnica y profesional, adquirida con grandes esfuerzos, que los que puede exhibir la blanquita aquella convertida en cuasi fiscal que prefirió mirar para otro lado en el caso de «la Cementera» en Los Haitíses, y que se tapó la nariz y cerró los ojos para no saber nada de los consorciados de Odebrecht.

Segundo pecado

Para algunos, resulta incomprensible e inaceptable que ese negrito de Los Mina, lograra abrirse paso en el mundo de la política y ocupar puestos ejecutivos en algunas instituciones en los que administró grandes sumas de dinero, y en las que nunca se ha demostrado que cometió dolo. Una cosa es lo que se dice, y otra muy distinta la que se hace.

Ese Adán Peguero cometió el «error» de ser uno de los jóvenes que, en su momento, formó el equipo de «Informáticos Universitarios con Peña Gómez», otro «jodido negro» nacido entre la miseria de la «Loma del Flaco», cerca de la frontera.

Quedemos claro que si algunos «blanquitos» lo aceptan, no es porque quieren, sino porque él, con su capacidad, logra sobresalir.

Ese «pecado» de abrirse paso en la política, no se lo perdonan y, por tanto, quieren aniquilarlo… ¡para que no sea atrevido!

Tercer pecado

El año pasado, el presidente Luis Abinader, enterado de sus capacidades gerenciales, lo designó al frente del Instituto Postal Dominicano, una institución que estaba en la ruina y que a nadie le llamaba la atención.

¿Quiénes quieren destruir a Adán Peguero …. y porqué?

Sin embargo, Peguero cometió un «pecado» imperdonable: desvinculó a una gran cantidad de empleados y los sustituyó por perremeístas y técnicos independientes de probada capacidad.

En este caso, su error fue no tener a mano el dinero para pagar las prestaciones laborales de inmediato, pero luego fue cumpliendo con todos, y le quedaron unos cuatro o cinco que, en su derecho, fueron a los tribunales a reclamar su paga. No se en qué ha terminado eso.

Pero, en definitiva, no le perdonan a Adán Peguero que, como dirigente del PRM, llenara la nómina del INPOSDOM de miembros del PRM.

Para algunos habría sido mejor que entregaran esos puestos a los miembros de la «sociedad civil», pero Peguero prefirió dar los empleos a los perremeístas de la base, lo que  han hecho pocos.

Cuarto pecado

Con sus capacidades gerenciales y administrativas, (es licenciado en Administración de Empresas, además de Ingeniero en Informática), analizó el «difunto» que le entregó Luis Abinader.

Aquello estaba en condiciones ruinosas, sin prestigio y convertido en un chiquero y carente de la confianza de los usuarios.

Durante décadas, el correo dominicano fue convertido en uno de los entes estatales peores y buenos para nada.

Sin embargo, y este es el cuarto pecado, en apenas un año Peguero logró cambiar la imagen del INPOSDOM, que poco a poco vuelve a ganar la confianza de la población, que ya lo percibe distinto.

Y, que conste, esto lo ha logrado sin sangrar las finanzas públicas, sino optimizando lo poco que tiene a manos y convirtiendo al INPOSDOM en una institución auto sostenible financieramente.

Ese logro no se lo pueden perdonar a un negrito, chiquito y con nariz de fronono que nació en un barrio pobre, y se crio en otro barrio pobre.

Quinto y mayor pecado

El quinto y mayor pecado cometido por Adán Peguero ha sido el usar sus conocimientos gerenciales y administrativos para trazar estrategias que logren afianzas el prestigio del INPOSDOM y que este correo estatal vuelva a ser usado como antes, o mejor.

Adán Peguero está bajo fuego, tras resucitar al INPOSDOM; institución que estaba en la ruina

Ocurre que, con este propósito en mente, Peguero se dispuso recuperar todos los locales que, en todas las provincias tiene el INPOSDOM. En esa tarea está inmerso.

De paso, ha hecho contactos con sectores representativos de las pequeñas y medianas empresas para lograr que estas usen los servicios del correo estatal dominicano de forma tal que, por ejemplo, un microempresario de La Altagrcia pueda usar al INPOSDOM para enviar sus mercancías a uno o más clientes en Dajabón, Pedernales, Jimaní, Santiago o cualquier otro lugar del territorio nacional.

De esa manera, se contribuye al fortalecimiento y crecimiento de las pequeñas y medianas empresas y, de paso, consolidar los puestos de trabajo que estas puedan crear.

Las cosas no se quedan ahí, sino que, con su amplitud de mira puesta en tensión, Peguero fijó su atención en el mercado internacional procurando que el INPOSDOM llegue a acuerdos con empresas como Amazon, Ali Express y Alibabá, entre otros.

De esa manera, lograría más beneficios para los usuarios del correo dominicano puesto que tendrían en sus manos sus mercancías en tiempo record y seguro.

Esto, sencillamente, ciertos sectores poderosos que se beneficiaron de la quiebra del INPOSDOM no se lo pueden permitir a ese «negrito comecoco».

Para los incrédulos, solo les pido que observen que el  acelerado declive del correo dominicano se producía al mismo tiempo que crecían, de forma vertiginosa, los correos privados (couriers).

Alguien se estaba beneficiando de esa ruina del correo estatal.

Quizás por ese motivo la periodista convertida en cuasi fiscal habló de que el correo le estaba haciendo «competencia desleal» a los correos privados. (¡Ay! Se le vio un trozo del refajo).

Se supone que el servicio estatal siempre debe ser más barato que el privado, en cualquier orden.

Y aquí llegamos al momento actual.

Adán Peguero, para agilizar el servicio de transporte de mercancías desde Estado Unidos hacia República Dominicana, y a la inversa, pensó rentar un almacén en Miami, pero el costo era muy elevado y, además, tendría que contratar personal especializado, comprar programas informáticos y mantener una estructura bastante costosa, que muy bien ofrecen otros.

Así, buscando entre los papeles, encontró que en el año 2008, el entonces Director del INPOSDOM, Modesto Guzmán, había firmado un acuerdo con una empresa que recibía en nombre suyo los paquetes y cartas dirigidas al correo dominicano.

Por usar sus servicios esa empresa le pagaba al correo dominicano 60 centavos de dólar por cada libra transportada, no que el INPOSDOM le pagaba a la empresa.

Sin embargo, Peguero descubrió que la mencionada empresa había sub contratado a otra compañía para que hiciera el trabajo que a ella le correspondía realizar.

Como buen gerente, Peguero anuló el acuerdo que encontró, y se fue directamente con la que esta había subcontratado con lo que obtuvo que por cada libra transportada a RD, la nueva empresa le pague al INPOSDOM 90 centavos de dólar.

No solo eso, sino que la que antes era sub contratista, donó equipos informáticos y algunos vehículos.

En todo esto, el INPOSDOM no gastó ni un centavo, al contrario, ha recibido beneficios que son transferidos a sus usuarios.

Así las cosas, se ha corrido la voz por el país entero de que el INPOSDOM ha cambiado vertiginosamente y los vecinos de cualquier provincia se percataron de que pueden comprar en Estados Unidos u otros países y sus mercancías, si son enviadas por el correo estatal, los recibirán en sus provincias o municipios respectivos, en los que hay agencias oficiales.

Ese, y no otro, es el gran pecado de Adán Peguero

Algunos couriers no pueden darse el lujo de permitir que el correo dominicano brille con luz propia y sea una institución fuerte y creíble.

Por eso, la mejor forma de darle una nueva y mortal cuchillada, es sacando a Adán Peguero de la dirección del INPOSDOM.

Eso explica que, en forma abusiva, la cuasi fiscal, pretendiera humillarlo durante una entrevista de dos horas y de la que solo publicó unos cinco minutos de declaraciones del funcionario, mientras ella se explayaba con insinuaciones y ataques directos abusando del entrevistado.

Vista así las cosas, se entiende mejor ahora por cuáles motivos fueron puestos en movimiento ciertas aristas que lograron generar confusión.

En el mundo de las noticias falsas es conocido que la gente cree más fácilmente una noticia falsa grande, que en una  mentira pequeña.

Y, los expertos en crear «fake news» saben bastante de eso. Conocen por ejemplo, que las grandes noticias falsas se construyen a partir de medias verdades.

Como aquella en que Collin Powell se fue al Consejo de Seguridad de la ONU a mostrar un frasquito «como prueba» de que Saddan Hussein tenía enormes almacenes repletos de armas químicas.

O aquella otra  del «Incidente del golfo de Tonkín», en el que barcos norteamericanos supuestamente fueron atacados por comunistas. Ese incidente sirvió de base para que naciera la Guerra de Vietnam.

Solo que, según han comprobado múltiples fuentes independientes y oficiales, ese ataque nunca se produjo.

Por tanto…

Si el presidente Luis Abinader destituye a Adán Peguero, a lo que tiene total derecho, estaría destituyendo a un funcionario que sacó de la ruina a una institución y, de paso, favorecería a ciertas aves carroñeras.

No todos los días se tiene a manos a un funcionario con la capacidad y amplitud de visión  que posee  Adán Peguero.

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